Paraguay transformó los premios deportivos de los Juegos Panamericanos Junior Asu2025 en verdaderas obras de arte. Más de 3.000 máscaras talladas a mano en madera de timbó fueron elaboradas por artesanos paraguayos para representar a las mascotas oficiales del evento: Tika y Tito.
Las piezas fueron creadas en la compañía Rosado, ubicada en Tobatí, epicentro de la artesanía nacional. El proyecto reunió durante dos meses a maestros talladores, lijadores y pintores de distintas ciudades como Asunción, San Lorenzo, Capiatá, Areguá y Tobatí, bajo la coordinación del maestro Néstor Portillo y su Escuela Taller de Saberes Ancestrales.
Cada máscara es única y lleva consigo la historia, la técnica y la pasión de quienes la elaboraron. El Instituto Paraguayo de Artesanía celebró esta iniciativa como una apuesta por premios auténticamente nacionales, que generan empleo y visibilizan el talento de cientos de familias artesanas.
Desde la organización de Asu2025 se destacó que estas máscaras sustituyen al tradicional peluche industrial, convirtiéndose en un símbolo de identidad cultural. “Decidimos reemplazar un producto genérico por algo que realmente represente a Paraguay”, expresó Raquel Sapienza, jefa de protocolo del evento.
Además de las máscaras, el legado artesanal de Asu2025 incluye bandejas bordadas en ao po’i, bolsos confeccionados por mujeres indígenas y cajas portamedallas hechas con materiales reciclados. Todo el proceso fue pensado para impulsar la economía local y proyectar la riqueza cultural del país al mundo.
Cada medallista se llevará consigo una máscara de Tika o Tito, tallada con manos que cuentan historias. Así, Paraguay exporta no solo talento deportivo, sino también el alma de su artesanía, reafirmando que el deporte puede ser una plataforma para celebrar la cultura y la creatividad nacional.


Leave a comment